En las penumbres de esta noche clara
sigilosa te deslizas,
y por los rincones de los bares
miras a los tristes caídos.
Quizás no tienes nombres en estos lugares
pero yo te conozco,
te conozco la cara
y sé que me buscas.
Desde la lejanía te siento
por tu aroma a fiesta amarga,
a tintos y a risas
llorando por la algarabía.
¿Es que no tienes miedo
a los polizontes amables
que surcan lo interminable
o a los titanes infelices?
Escondido tras las rejas solares
te he visto sollozar
suplicando el perdón final
suplicando libertas.
Pero la cuidad no sabe
de tu tortuoso camino
y te juzga con otras leyes
que no entienden de misticismos.
En qué ha quedado mi noche
cuando fría te avalanzas
sin sentir las lágrimas
de los inocentes críos.
No tenemos esperanzas
pues tu eres hija de algo
que se deleita ser celestial.
entonces que puedo hacer yo
en mi humilde convalescencia
sino llorar por la tristeza,
la tristeza humana,
casi sin límites.
Y las estrellas parpadeantes
quieren iluminar lo ya perdido,
en ausencia de la luna,
prisionera del olvido.
lunes, 5 de julio de 2010
domingo, 4 de julio de 2010
Corazón
Aqui yacen los restos
de mi infinito corazón
que un día como hoy
por una dorada flecha
dulcemente atravesado cayó.
Pero de esto saben pocos
(Es un secreto bien guardado
así mantenlo por favor)
pues no es casualidad
que seas la última en enterarte,
siempre me viste como amigo, ¿No?
Aqui yacen los restos
de mi infinito corazón
que cual pescador
guerrero o traficante
surcando las aguas del mar
hechizado por sirenas
ahogado encuentra la muerte
en la armonía celestial.
Qué epitafio debe dársele
a mi infinito corazón
si quizo ser poema de niño
risa cuando joven y al fallecer
era un enamorado corazón.
Tal vez debiera decirse
(y apóyame en esto por favor)
que siempre buscó la riqueza
y cuando creyó que ya
no la encontraría, te conoció.
Qué epitafio debe dársele
a mi infinito corazón
si con palabras sólo ilustro
la nada en su más perfecta expresión
y siento que le falto el respeto
al estar hablando contigo
pues ya sabes tú
que mucha vergüenza le hubiera dado
confesar sus sentimientos,
tenía miedo a que te rías,
a que lo hieras o a un no.
Que será de mi ahora
sin mi infinito corazón;
recuerdo cuando hablaba de ti
o cuando me contaba de las canciones
que al escuchar creía sentirte a su lado
incluso de su alegría constante
que revelaba en silencio su amor,
dejándolo como un niño,
frágil, enamorado de la vida, feliz.
Que será de mi ahora
sin mi infinito corazón;
si gloriosamente flechado
ya sólo existe como una abstracción,
y esto debo decirtelo a pesar de mis miedos
y no te rías por favor,
sólo existe como amor por vos.
de mi infinito corazón
que un día como hoy
por una dorada flecha
dulcemente atravesado cayó.
Pero de esto saben pocos
(Es un secreto bien guardado
así mantenlo por favor)
pues no es casualidad
que seas la última en enterarte,
siempre me viste como amigo, ¿No?
Aqui yacen los restos
de mi infinito corazón
que cual pescador
guerrero o traficante
surcando las aguas del mar
hechizado por sirenas
ahogado encuentra la muerte
en la armonía celestial.
Qué epitafio debe dársele
a mi infinito corazón
si quizo ser poema de niño
risa cuando joven y al fallecer
era un enamorado corazón.
Tal vez debiera decirse
(y apóyame en esto por favor)
que siempre buscó la riqueza
y cuando creyó que ya
no la encontraría, te conoció.
Qué epitafio debe dársele
a mi infinito corazón
si con palabras sólo ilustro
la nada en su más perfecta expresión
y siento que le falto el respeto
al estar hablando contigo
pues ya sabes tú
que mucha vergüenza le hubiera dado
confesar sus sentimientos,
tenía miedo a que te rías,
a que lo hieras o a un no.
Que será de mi ahora
sin mi infinito corazón;
recuerdo cuando hablaba de ti
o cuando me contaba de las canciones
que al escuchar creía sentirte a su lado
incluso de su alegría constante
que revelaba en silencio su amor,
dejándolo como un niño,
frágil, enamorado de la vida, feliz.
Que será de mi ahora
sin mi infinito corazón;
si gloriosamente flechado
ya sólo existe como una abstracción,
y esto debo decirtelo a pesar de mis miedos
y no te rías por favor,
sólo existe como amor por vos.
Desde el infinito hacia el abismo
Soplan desde el Olimpo
cuatro búfalos dorados
y los mares se agitan
solo de vez en cuando
Tengo frío en mis pómulos
pero no tengo otros,
y no hay nadie más
en esta colina, en esa tristeza.
Qué saben de maldad
esos hipócritas masl vestidos
si lo único que hacen es teatralizar
la vida cotidiana de unos pobres humildes
En cambio yo, no tengo fin
en este largo descenso,
sin final, sin destino
dicen algunos que no es posible.
No hay consuelo alguno
y sólo me queda recorrer la colina,
no caeré por ningún precipicio,
pues me mantengo cuerdo pero sin sentido
¿Acaso me creen mentiroso o desconocido?
No escuchan mis palabras, por lo visto.
Yo nada sé del dolor ajeno, soy un maldito egoísta.
Tibia está mi cama
aunque no tengo sueño
Ocupada está mi almohada
pero yo no estoy, aunque me veo.
en una sola nota de piano
que se soltó antes del anochecer
se encuentra mi vida anterior
la luz, la sangre, los sentidos.
Y en al serenidad absoluta
no me siento cómodo
le tengo miedo al silencio quizás
o será que prefiero la risa de tí, humana deidad
No me conozco, resuena en mis oídos
es una marcha solemne
tocada por alguna fanfarria
de poca monta, fallecida.
Tánatos me espera
ya ha fijado la cita
me negaré ahsta el final
pero no tengo más remedio.
Sucia está mi alma de pecados,
la impunidad me cubre,
todo el Hades se me ríe,
no veo nada, caigo rendido.
Veo mis ojos consuelo,
y lloro por mi que sé
no tengo prisa para la partida
pero desde abajo me piden
Miedo no tendría si aquí estuvieras
pero me has abandonado en virtud
de alguien humano pero no frío
NO TENGO DERECHO A SER LLAMADO HUMANO.
Un alma se ha perdido
en el mar de la amargura
nop hay quien la rescate
no hay más heroínas.
Supongo que ya no soy visible
pero mis lágrimas son reales
¿No pueden verlas?
Ya he caído, no lo sabía.
cuatro búfalos dorados
y los mares se agitan
solo de vez en cuando
Tengo frío en mis pómulos
pero no tengo otros,
y no hay nadie más
en esta colina, en esa tristeza.
Qué saben de maldad
esos hipócritas masl vestidos
si lo único que hacen es teatralizar
la vida cotidiana de unos pobres humildes
En cambio yo, no tengo fin
en este largo descenso,
sin final, sin destino
dicen algunos que no es posible.
No hay consuelo alguno
y sólo me queda recorrer la colina,
no caeré por ningún precipicio,
pues me mantengo cuerdo pero sin sentido
¿Acaso me creen mentiroso o desconocido?
No escuchan mis palabras, por lo visto.
Yo nada sé del dolor ajeno, soy un maldito egoísta.
Tibia está mi cama
aunque no tengo sueño
Ocupada está mi almohada
pero yo no estoy, aunque me veo.
en una sola nota de piano
que se soltó antes del anochecer
se encuentra mi vida anterior
la luz, la sangre, los sentidos.
Y en al serenidad absoluta
no me siento cómodo
le tengo miedo al silencio quizás
o será que prefiero la risa de tí, humana deidad
No me conozco, resuena en mis oídos
es una marcha solemne
tocada por alguna fanfarria
de poca monta, fallecida.
Tánatos me espera
ya ha fijado la cita
me negaré ahsta el final
pero no tengo más remedio.
Sucia está mi alma de pecados,
la impunidad me cubre,
todo el Hades se me ríe,
no veo nada, caigo rendido.
Veo mis ojos consuelo,
y lloro por mi que sé
no tengo prisa para la partida
pero desde abajo me piden
Miedo no tendría si aquí estuvieras
pero me has abandonado en virtud
de alguien humano pero no frío
NO TENGO DERECHO A SER LLAMADO HUMANO.
Un alma se ha perdido
en el mar de la amargura
nop hay quien la rescate
no hay más heroínas.
Supongo que ya no soy visible
pero mis lágrimas son reales
¿No pueden verlas?
Ya he caído, no lo sabía.
Sintiendo tu perfume
Sintiendo tu perfume
en mi invernal mente
veo tus ojos universales
tras los cristales de nieve.
Sintiendo tu perfume
con tu infernal suerte
escucho la melodía
que toca tu corazón.
Pero es imposible
imposible, imposible
tenerte u olvidarte
mientras caiga la nieve.
La brisa me recorre
compadeciendo mi corazón
comprendiendo mi situación
llevándose lágrimas de amor.
Acaso es que mi mundo
lleno de vacilaciones
eres tu en cada objeto
eres tu en mis pensamientos
eres tu mis sentimientos
o simplemente la realidad
que mi mundo eres tu
y en tu ausencia no existe.
Diosa terrena,
las aves quieren trinar,
la tierra florecerte
y mi alma te ruega
que traigas tu primavera
tu luz, tu calor, tu vida
para que tu corazón
esté al fin cerca del mío.
en mi invernal mente
veo tus ojos universales
tras los cristales de nieve.
Sintiendo tu perfume
con tu infernal suerte
escucho la melodía
que toca tu corazón.
Pero es imposible
imposible, imposible
tenerte u olvidarte
mientras caiga la nieve.
La brisa me recorre
compadeciendo mi corazón
comprendiendo mi situación
llevándose lágrimas de amor.
Acaso es que mi mundo
lleno de vacilaciones
eres tu en cada objeto
eres tu en mis pensamientos
eres tu mis sentimientos
o simplemente la realidad
que mi mundo eres tu
y en tu ausencia no existe.
Diosa terrena,
las aves quieren trinar,
la tierra florecerte
y mi alma te ruega
que traigas tu primavera
tu luz, tu calor, tu vida
para que tu corazón
esté al fin cerca del mío.
La veo caminar solitaria
La veo caminar solitaria,
llora porque todos olvidan,
llora porque las verdaderas cadenas
todavía no se han roto;
llora porque usan su nombre
para alguna campaña
o inconsistente empresa.
La veo caminar solitaria,
pesadumbrosa, casi una persona;
camina sin fuerzas
soñando con un futuro incierto;
sueña, porque es lo que le queda;
camina, sin rumbo fijo;
llora, y en la tristeza llueve.
La veo caminar solitaria
con su túnica clara
no dorada ni de plata,
su frente está en alto
mirando un horizonte no tan lejano,
y resistiendo frío o vientos,
va avanzando, va avanzando.
La veo caminar solitaria
aunque a su paso va sembrando
en la historia, en el Tiempo,
lo que será las mieses
que segará la humanidad
sólo retribuyendo miedo,
dolor y rivalidad.
La veo caminar solitaria
y aunque débil, vence en valles,
mares, montañas, cielos,
porque su luz ilumina,
borrando de la noche la oscuridad,
para que podamos verla,
y no sólo caminar o sembrar.
llora porque todos olvidan,
llora porque las verdaderas cadenas
todavía no se han roto;
llora porque usan su nombre
para alguna campaña
o inconsistente empresa.
La veo caminar solitaria,
pesadumbrosa, casi una persona;
camina sin fuerzas
soñando con un futuro incierto;
sueña, porque es lo que le queda;
camina, sin rumbo fijo;
llora, y en la tristeza llueve.
La veo caminar solitaria
con su túnica clara
no dorada ni de plata,
su frente está en alto
mirando un horizonte no tan lejano,
y resistiendo frío o vientos,
va avanzando, va avanzando.
La veo caminar solitaria
aunque a su paso va sembrando
en la historia, en el Tiempo,
lo que será las mieses
que segará la humanidad
sólo retribuyendo miedo,
dolor y rivalidad.
La veo caminar solitaria
y aunque débil, vence en valles,
mares, montañas, cielos,
porque su luz ilumina,
borrando de la noche la oscuridad,
para que podamos verla,
y no sólo caminar o sembrar.
miércoles, 30 de junio de 2010
Cuatro estaciones
Cierro mis ojos
suavemente apareces
sobre mi nube de sueño;
cascadas de imágenes
me muestran tu rostro alegre
correteando bosques de otoño,
bajo difusas luces
que revelan tu presencia.
Un blanco vestido
cubre tu fragilidad
tejida con finas hebras
de la más pura seda.
Lentamente el sol desaparece
y sólo tu cara basta
para hacer de la noche el día,
sólo tus labios bastan
para saber lo que son los trinos,
sólo nuestros ojos bastan
para saber de sentimientos,
y aunque estés hecha de fuego
sólo tus manos bastan
para que corra contigo.
Las hojas caídas me envidian
el calor de tu cuerpo, un sol.
Aunque me alejo te encuentro,
hueles a tierra, bosque, lluvia,
riesgo, estrellas, flores y nubes,
hueles a viento, a mar, a juegos,
incluso a playa desierta.
La brisa juega contigo
meciéndote temerosa,
reclamando la dulzura
que a todos entregas,
porque sabes a belleza,
a cielo, sonrisas o a fuego,
a música, tormentas y libros,
a ríos de palabras de aliento
o a un beso en suspenso.
Dispersas la niebla matutina
con tu vuelo de mariposa,
y me impides caer
por la helada cascada.
El invernal manto
huye de tu primavera
cuando riendo pintas
con tu pincel de armonía
en al plata del firmamento
los colores de la felicidad.
Mis energías te debo
porque dentro mío lates
alimentándome de amor
como una fuente de vida.
Ni los bosques más verdes
ni las más fértiles tierras
o el océano más claro
pueden asemejarse
al color de tus ojos
que definir no puedo.
Abro mis ojos
suavemente apareces
sonriendo con tu mirada,
y casi soñando
al fin llegamos
a los cálidos días
de nuestro verano.
suavemente apareces
sobre mi nube de sueño;
cascadas de imágenes
me muestran tu rostro alegre
correteando bosques de otoño,
bajo difusas luces
que revelan tu presencia.
Un blanco vestido
cubre tu fragilidad
tejida con finas hebras
de la más pura seda.
Lentamente el sol desaparece
y sólo tu cara basta
para hacer de la noche el día,
sólo tus labios bastan
para saber lo que son los trinos,
sólo nuestros ojos bastan
para saber de sentimientos,
y aunque estés hecha de fuego
sólo tus manos bastan
para que corra contigo.
Las hojas caídas me envidian
el calor de tu cuerpo, un sol.
Aunque me alejo te encuentro,
hueles a tierra, bosque, lluvia,
riesgo, estrellas, flores y nubes,
hueles a viento, a mar, a juegos,
incluso a playa desierta.
La brisa juega contigo
meciéndote temerosa,
reclamando la dulzura
que a todos entregas,
porque sabes a belleza,
a cielo, sonrisas o a fuego,
a música, tormentas y libros,
a ríos de palabras de aliento
o a un beso en suspenso.
Dispersas la niebla matutina
con tu vuelo de mariposa,
y me impides caer
por la helada cascada.
El invernal manto
huye de tu primavera
cuando riendo pintas
con tu pincel de armonía
en al plata del firmamento
los colores de la felicidad.
Mis energías te debo
porque dentro mío lates
alimentándome de amor
como una fuente de vida.
Ni los bosques más verdes
ni las más fértiles tierras
o el océano más claro
pueden asemejarse
al color de tus ojos
que definir no puedo.
Abro mis ojos
suavemente apareces
sonriendo con tu mirada,
y casi soñando
al fin llegamos
a los cálidos días
de nuestro verano.
Colibrí
Así como tú,mi juvenil colibríextrajiste el néctar de mi amorde la flor de mi corazón,y audaces animales(una insaciable plaga)sin dudar se llevaronmis semillas y mi luz,alimentándose de mi dolor.
Las arenas del tiempo(del tiempo para amar)se escurren entre mis dedos,dedos que mensajes escribensobre la piel del firmamento,dedos que mensajes envíanen botellas hechas de lluvia,navegando un mar estelar.
Mi poesía es el mensajeque espero alguien logre encontrarpara que así yo pueda volvera sentir lo que es amar.
Las arenas del tiempo(del tiempo para amar)se escurren entre mis dedos,dedos que mensajes escribensobre la piel del firmamento,dedos que mensajes envíanen botellas hechas de lluvia,navegando un mar estelar.
Mi poesía es el mensajeque espero alguien logre encontrarpara que así yo pueda volvera sentir lo que es amar.
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